Con frecuencia uno se queja del rampante mercantilismo, y la total y deplorable falta de creatividad que impera en Hollywood. Bueno, ese permanente afán por proporcionar al absurdo carácter de novedad, no es solo propio de la Meca del Cine. Y sino lo cree, pregúntenle a Luc Besson.
El otrora interesante director francés, y ahora convertido en el más prolífico productor europeo de cine, al parecer se ha propuesto como el presidente aquel con su sueño de un Nueva York chiquito, instalar un pequeño Hollywood en Europa y producir películas como si de burbujas de jabón se tratara.
La diferencia, sin embargo, es simple. Aquel sueño murió de inanición mucho antes de arribar a su etapa embrionaria, mientras que a juzgar por los resultados, el creador de La Femme Nikita si que esta logrando el suyo.
Como muestra, varios botones: A Monster in Paris, 2011; The Lady, 2011; La Plague, 2011; The Source, 2011; Colombiana, 2011; Lock Out,2012; Blind Man, 2012 y por supuesto, Taken 2.
Taken 2 es el tipo de films que existe única y exclusivamente porque el anterior fue un sorpresivo éxito económico mundial. Pero lo que verdaderamente asombra y deja atónito es el hecho de que la película narra en esencia la misma historia que la versión, con el único cambio de la palabra venganza, y a pesar de ello el público lo transformó en un nuevo triunfo comercial para míster Besson.
¿De quien es la responsabilidad en última instancia de que la ausencia de películas medianamente interesantes, con al menos un mínimo de inteligencia? ¿Podremos asegurar a estas alturas que no habrá un Taken 3, 4 y 5?
En la primera versión de esta historia por lo menos el efectivo montaje de la secuencias de acción y la rudeza e intensidad de un Liam Neeson capaz de llegar hasta el fin del mundo para rescatar a su hija de las garras de un grupo dedicado a la trata de blancas, generaban emoción y cierta empatía.
Esta vez ya ni siquiera eso es posible. De nada sirve Estambul como locación exótica ni tampoco el recién llegado director Olivier Megaton, puesto que su labor en general es pésima. Neeson es puro desgano; abundan las persecuciones, pero tan mal editadas y llenas de close-ups que a nadie interesan y peor aún, a veces uno no sabe ni quien está luchando contra quien.
En fin, en Taken 2 todo resulta tan insultante y sin sentido que en algunos momentos lo que provoca es risa.

