Con un titulo tan poco sugerente como Drive, y por tratarse a simple vista de una película de acción; en principio algunas personas probablemente no se sientan particularmente atraídas por este film. Pero la verdad es que esta estilizada producción no sólo sorprende con su grado de violencia o su intensidad sino sobre todo, detiene el aliento.
Lo primero es lo primero, y Drive hay que decirlo rápidamente no se distingue por su originalidad. La película evoca una serie de films que van desde Bullit y Alain Delon en Le Samurai hasta el cine de acción de los 80 (Vivir y Morir en Los Ángeles), y los 90 (Heat). Sin embargo, gracias a la pericia y elevado concepto de estilo del director danés Nicolas Winding Refn, Drive termina construyendo su propio camino, y sobre todo, apartándose de las pedestres muestras de cine comercial que comúnmente deambulan en la cartelera. Drive, y consecuentemente su personaje central sólo conocido como Driver interpretado de forma contenida, estoica y provisto de un halo de misterio por Ryan Gosling, van a lo seguro.
Su nombre, o más bien su sobrenombre es lo que mejor define al personaje. Driver es un enfermo con la velocidad y por eso hace carreras de autos, trabaja como stunt man para el cine, y además provee segura transportación para criminales en apuro.
Driver es un solitario que habla con monosílabos, pero cuando lo hace sus palabras dejan ronchas o calan hondo. Es así como establece de un plumazo cual es su fin y su propósito. Lo que suceda después a él no le importa. Puesto que casi no sabemos nada de Driver, el suyo es un personaje que se va definiendo por sus acciones y por lo que otros dicen de él. Al final nos damos cuenta de que él no necesita un arma de fuego para crear chocantes actos de violencia.
La historia de Drive es más simple que el agua, pero su estructura visual y sus tiros de cámara proporcionan una noción de estilo que no es común en este tipo de cine. A ello se agrega una intensidad, y un ritmo electrizante que deja al espectador en estado de éxtasis. Ahí está esa secuencia inicial como un alarde de pura adrenalina para atestiguarlo. E indudablemente, todo esto contribuye a elevar el film por encima del típico cine de acción.
Gosling demuestra una vez más aun en este thriller de acción, ¿interesante, no? que es uno de los mejores actores jóvenes, y Albert Brooks también sabe muy bien hacer lo suyo. Drive es violenta, pero excitante. Y por cierto, estupenda música de Cliff Martínez.

