Editorial

Círculo infernal

Círculo infernal

La Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y la Policía ofrecieron seguridades de que en los próximos días apresarán a más gente vinculada con el narco y microtráfico que operan en barrios populares, en lo que el jefe policial define como lucha sin cuartel contra  ese mal.

Es obvio que la ciudadanía aplaude el combate que libran las autoridades contra capos de la droga que operan ese sucio negocio en la mayoría de los barrios populares del gran Santo Domingo.

Se requiere sin embargo, reflexionar sobre  el  hecho cierto de que el narcotráfico, recluta para su criminal empresa, a más jóvenes que los que apresa y somete la Policía y la DNCD.

Duele decirlo, pero en esos caseríos, cuyos habitantes parecen condenados a la marginalidad y abandono extremo, es larga la fila de muchachos que aspiran seguir el modelo de otros jóvenes inmersos en la droga, que en apariencia han escalado peldaños en la escalera social.

Aunque Policía y DNCD empleen  todos los días del calendario, no podrán  conjurar un mal que se anida con acendrada iniquidad, en la distribución  del ingreso público, y en los referentes  de impunidad y complicidad con la  prevaricación; lavado de dinero, contrabando, evasión de impuestos y otros crímenes de cuello blanco.

La labor de las autoridades represivas,  en contener el narcotráfico y crímenes conexos en barrios populares, ha de estar apoyada por auténticas políticas de inclusión social que ofrezca a la juventud de esas comarcas certidumbres de que  son ciudadanos dignos y no prisioneros de ratoneras sociales.

A la par de la lucha contra el narcotráfico, deberían gobierno y sociedad acometer la tarea de  erigir un verdadero estado de derecho que garantice a millones de marginados, libre acceso a la educación, vivienda, trabajo, recreación, justicia.

Se alienta a la DNCD y Policía a proseguir  el combate contra  ese crimen de lesa humanidad, pero se advierte que el narco se vuelve inmune cuando se anida  en comunidades que  padecen la más adyecta forma de explotación y marginalidad social.

El Nacional

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