Trabajos dignos, salarios justos, cese de la represión patronal, protección social, equidad de género y garantías a los derechos de los trabajadores, piden las centrales sindicales a las autoridades en la víspera del Día Internacional de los Trabajadores. En un manifiesto, Jacobo Ramos, Rafael Abreu y Gabriel del Río, presidentes de las confederaciones Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD); Nacional de Unidad Sindical (CNUS), y Autónoma Sindical Clasista (CASC), abogan por más recursos para que haya una educación pública de calidad; que se eficienticen los servicios de electricidad, agua potable, viviendas dignas y transporte.
Dicen que es responsabilidad de las actuales y las próximas autoridades a ser electas el 20 de mayo, de promover el diálogo social; crear trabajos dignos con ingresos justos; proteger la juventud con empleos, eliminar la desigualdad social y proteger a la niñez.
Otros puntos que exigen son el cese de la represión patronal contra el movimiento sindical; extender y proteger la estancada Seguridad Social, mayor equidad de género, y más garantía a los derechos de los trabajadores.
Recuerdan la reclamación de la jornada laboral de 8 horas ahogada en sangre en Chicago el primero de mayo de 1886.
Hoy se reclama en la República Dominicana, Latinoamérica y en el mundo, una verdadera justicia social, cuya base subyace en el trabajo decente, fundamental para el desarrollo y fortalecimiento de la democracia, exponen en el manifiesto.
En el Día Internacional del Trabajador, previo a las elecciones el 20 de mayo, es oportuno para que las centrales sindicales dominicanas planteen al país y a los candidatos presidenciales, los aspectos fundamentales que los trabajadores aspiran se incorporen en el programa de gobierno y del partido que resulte ganador.
Precisan que en agosto del 2007, con el apoyo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), República Dominicana suscribió el Plan Nacional de Trabajo Decente que consisten en facilitar un trabajo productivo con un ingreso digno.
Además establece la seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias; mejores perspectivas de desarrollo personal e integración a la sociedad; libertad de expresión, organización y participación en las decisiones que afectan sus vidas; igualdad de oportunidad y trato para todas las mujeres y hombres.
Plantean que la creación de empleos se inserte con las políticas macroeconómicas; se reoriente el aparato productivo y el modelo de desarrollo de los últimos años.

