Página Dos

Cójanlo

Cójanlo

La duda de que prime la justicia en el proceso contra los implicados en la red que se atribuye al boricua José David Figueroa Agosto constituye un serio cuestionamiento sobre la sinceridad y capacidad de las autoridades en torno al caso. Pero el temor de varios juristas de que la acusación pueda caerse por falta de pruebas escandaliza y preocupa más todavía. Los temores cargan sobre el Ministerio Público y demás organismos todo el peso del espectáculo de mal gusto que se ha dicho gira alrededor de Figueroa Agosto, Sobeida Féliz Morel y demás implicados. Ahora no se sabe ni qué pensar sobre la protesta contra los medios que no se han dejado manipular por las autoridades en torno al espinoso expediente del  capo boricua. Probar las acusaciones es el gran reto que tienen las autoridades, sin reparar en minucias o en la simpatía que los imputados puedan despertar. Que Féliz Morel haya huido de la acción de la Justicia y que se entregara voluntariamente para encarar la acusación no significa una confesión de culpabilidad. Con las dudas que han surgido mejor sería que se arme bien su expediente para  no culpar a la prensa o los jueces de un eventual fracaso.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación