La Comisión de Salud de la Academia de Ciencias favorece un incremento en las penas para jóvenes y adolescentes que cometan asesinatos o crímenes agravados, pero recomienda que sean cumplidas en centros reformatorios donde tengan asistencia psicológica y reeducación escolar. Se trata de una propuesta que ayuda a unificar criterios encontrados en torno al tratamiento que la sociedad debe dispensar a menores delincuentes o en conflicto con la ley. La Agencia de Naciones Unidas para la Protección de la Infancia (Unicef) se opone a que se aumente el castigo penal a menores en conflicto con la ley, porque alega que no ayuda a su regeneración. Un proyecto de ley que cursa en el Congreso plantea incrementar las penas aflictivas a menores delincuentes que provistos de discernimiento incurren en asesinatos, violaciones, asaltos o sicariato, al considerar que la previsión de 10 a 15 años por la comisión de esos crímenes puede servir como disuasivo a potenciales transgresores de la ley. Lo propuesto en esa ley encajaría perfectamente como pieza de rompecabezas con la recomendación de la Academia de Ciencias.
