El sector empresarial no confía en el futuro inmediato de la producción y las ventas ni tampoco de la economía. Un estudio de la Asociación de Industrias de la República Dominicana arrojó que un 49. 4 y un 46.7 de los empresarios ve el panorama con más pesimismo que optimismo. La verdad es que por la actitud de los líderes empresariales se pensaba que los industriales estaban satisfechos con el actual modelo. A pesar de una que otra voz disidente. Pero, por el estudio en cuestión, resulta que los empresarios se quejan del bajo nivel de actividad económica y el incremento en el costo y el suministro de energía eléctrica; del precio de los combustibles y de las materias primas, así como del bajo poder adquisitivo del consumidor y de la carga tributaria. La entidad teme que si la economía mantiene la tendencia que ha observado, sin que se apliquen medidas, será muy difícil igualar o superar los resultados de 2010 y 2011. La percepción es desalentadora, pues indica que las autoridades deben intervenir para mejorar las condiciones para la producción y las ventas y, por ende, para la economía. Concluido el proceso electoral el estudio no puede etiquetarse de político.
