Alborotar las avispas
Parece que la marea tras la convención del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) no estaba lo suficientemente alta que había necesidad de agregarle otra dosis de alboroto. Es lo que traduce la desatinada e inoportuna advertencia del doctor Carlos Gabriel García en el sentido de que el doctor Guido Gómez Mazara podría ser expulsado del PRD por los juicios que ha vertido contra el presidente de la organización, ingeniero Miguel Vargas Madonado, a propósito del conflicto por la secretaría general. Lo menos que debe hacer falta al perredeísmo es una chispa. En una atmósfera tan tensa una dosis hasta de silencio bien administrado es más saludable que intervenciones como la de García. Es probable que Gómez Mazara haya incurrido en algún exceso al cuestionar los resultados de la convención, pero advertencias imprudentes sólo tienden a alborotar más el gallinero. Si algo conviene hoy por hoy a un partido con tradición de conflicto e indisciplina como el perredeísmo, es la armonía. Pero advertencia tan drástica como la expresada por el también vicepresidente del PRD contra Gómez Mazara en nada contribuyen con ese ideal.
