Si, como ha revelado la Superintendencia de Salud y Riesgos laborales (Sisalril), el seguro Nacional de salud (Senasa) y el del Instituto Dominicano de Seguros Sociales (IDSS) están virtualmente quebrados, entonces tendremos que asistir al funeral de todo el Sistema de Seguridad Social, del cual esas instituciones estatales son pilares básicos. Un informe de la Sisalril indica que Senasa y Salud Segura adeudan unos tres mil millones de pesos a suplidores y que acumulan pérdidas por mil 700 millones de pesos, cifras escandalosas que apuntan a la inviabilidad de todo el sistema. La directora de Senasa, doctora Altagracia Guzmán, dijo que prepara un contra informe para responder a tan angustiosas revelaciones, que incluyen un déficit de capital por mil 500 millones de pesos, lo que en buen castellano significaría quiebra total. Ese parece ser uno de los problemas mayores que deberá enfrentar el presidente electo Danilo Medina, al otro día de su juramentación.
