Doble carga
Los Ayuntamientos han perdido las perspectivas al pretender crear impuestos adicionales a los establecidos. Sería una doble carga que, además de ilógica, sería insoportable para cualquier empresa. Los Cabildos no deben protestar por una de las contadas buenas decisiones de la Asamblea Revisora. No es posible que en interés de recaudar, los Ayuntamientos, que cuentan con arbitrios, se permitan también crear tributos adicionales a los establecidos. La experiencia con decisiones adoptadas por la síndica de Dajabón son muy ilustrativas del riesgo que representa darles poder a los gobiernos municipales para crear impuestos. El camino de los Cabildos es luchar para que el Gobierno les entregue el porcentaje del Presupuesto que establece la ley. Pero en modo alguno cargar a las empresas con tributos adicionales. Aunque no sea el mejor de los regímenes, la verdad es que la autonomía de los gobiernos municipales no se puede ver por la facultad para colocarse por encima de la Constitución y las leyes. Deben entender que una empresa que ya paga su tributo por un lado, en modo alguno puede pagarlos por el otro. Nadie aguantaría.
