La clasificación y el número de delitos de que ha dado cuenta la Procuraduría General de la República puede ir más allá de un informe estadístico. La enumeración puede ser la base de una estrategia contra la criminalidad, siempre y cuando los datos se correspondan con la realidad. Si de los 45 mil 632 casos procesados por las 34 fiscalías durante los primeros siete meses del año la violencia intrafamiliar ocupa el primer lugar, es obvio entonces que se tiene que prestar más atención a las relaciones familiares. Tratándose de un componente que se repite, pues también en 2009 ocupó el primer lugar, no es ninguna odisea determinar las causas de esa violencia. Se sabe que en ese conflicto intervienen muchos factores, entre lo que destacan el económico y el educativo. El segundo lugar en sometimientos fue por asuntos de drogas, y en tercer lugar por robos y atracos. Es posible que en cada uno de los delitos se encuentre una especie de constante o denominador común, lo que facilitaría, dando los datos como buenos y válidos, cualquier estrategia para enfrentar los males sociales. Lo que no pueden las autoridades es conformarse con rendir el informe.
