La nueva Dirección de Ética e Integridad Gubernamental ha comenzado muy activa, con la frecuente aparición de su titular, doctor Marino Vinicio Castillo, en medios de comunicación para hacer referencia a acciones de prevención o a denuncias sobre posible comisión de prevaricación. El doctor Castillo ha adelantado que pedirá informes en torno a tres supuestos contratos otorgados durante el periodo de transición por el Instituto de Recursos Hidráulicos, que tendrían un valor superior a los 144 millones de pesos. Vale recordar que entre las atribuciones de esa Dirección figuran las de interrogar a funcionarios y aplicar medidas disciplinarias, por lo que puede decirse que sería una especie de súper agencia para prevenir y perseguir la corrupción. La veteranía del doctor Castillo le dirá cuándo debe frenar para evitar invadir terreno del Ministerio Publico, pero hasta ahora va bien, porque a no pocos funcionarios se les aparecerá algún fantasma que de sorpresa le grite al oído: ¡Buuuu!
