Prórroga por caos
El caos era tan mayúsculo, que una de las opciones que tenían las autoridades era prorrogar el plazo para sacar la revista de los vehículos de motor. Pero la decisión también se interpreta como otra señal de que el Gobierno no es dado a lidiar con presiones sociales.
La expedición del emblema, previa inspección de las unidades, se había anunciado desde principio de año, incluso con la advertencia del director de Tránsito Terrrestre de que no habría flexibilidad. Pero cerca de vencer el plazo, más del 50% de los propietarios de vehículos no había obtenido el marbete, cuya expedición tiene un costo de 45 pesos.
La intimidación de la Autoridad Metropolitana del Transporte (Amet) de que incautaría los vehículos que transitan sin el emblema contribuyó con la aglomeración y el caos que determinaron la prórroga anunciada por el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo. Pudiera hablarse de sensatez, pero los antecedentes relacionan la prórroga con el desorden que se había generado y con la timidez que ha caracterizado al Gobierno frente a las adversidades. Ahora se plantean las interrogantes sobre la actitud que asumirá Impuestos Internos con el plazo para las placas y la instalación de impresoras fiscales en los centros comerciales.

