Durante las fiestas de fin de año no se reportó ningún caso de quemaduras por uso de fuegos artificiales, lo que indica que las prohibiciones y regulaciones contra ese tipo de producto, rindió el fruto deseado.
Las autoridades prohibieron la venta y uso indiscriminados de fuegos de artificio, porque en celebraciones anteriores provocaron graves quemaduras a menores y adultos, algunos de los cuales sufrieron mutilaciones de dedos y manos.
Esta vez, y por efecto de la prohibición, en hospitales públicos ni clínicas privadas se reportaron accidentes de ese tipo, lo que motiva también un reconocimiento a la ciudadanía, que en todo momento cultivó la sensatez al no colocar niños y adolescentes en situación de peligro.
Se resalta también que el número de muertos y heridos a causa de balas o armas blancas se redujo en un 24 por ciento, aunque siempre es de lamentar decesos o heridos por incidentes vinculados con las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.
Los votos son para que la población consolide un tipo de conducta ejemplar, de apego a las leyes, convivencia y sensatez, para que cada vez sea menor el número de fatalidades, hasta llegar a la meta deseada de balance cero, como el obtenido al final de año en casos de quemaduras por uso de fuegos artificiales.
