Proyecto incierto
El proyecto de ley que declara Loma Miranda parque nacional ha vuelto a trillar una pendiente inquietante con el pulso en torno a su aprobación que libran diputados y senadores. Si la Cámara Alta insiste en las modificaciones que rechazaron los diputados, la controversial pieza pasará a mejor vida.
Tendría que someterse de nuevo, lo que sin duda aumentaría el margen para las negociaciones y demás con el propósito de que la zona sea explotada. Después de una eternidad que se prestó a toda suerte de conjeturas, el Senado acogió declarar Loma Miranda parque nacional, pero con modificaciones que han exacerbado los ánimos. Los senadores alegaron que no se trata de un montón de tierra, sino de una mina, de un depósito de minerales que contiene ferroníquel, con dueños que tendrán que ser resarcidos.
Pero los diputados aducen que Loma Miranda es una reserva natural y que no puede haber daño a la propiedad porque los subsuelos son propiedad del Estado. La suerte del proyecto está en veremos, como prueba el rechazo del senador Rafael Calderón, quien encabezó la comisión evaluadora, a la decisión de la Cámara de Diputados.

