Merca cuestiona entes
En los pocos meses que lleva funcionando, el Merca Santo Domingo, inaugurado el 15 de mayo por el presidente Danilo Medina, todavía no llena las expectativas de los comerciantes, pero causa buena impresión en los consumidores. Tratándose del mayor y más moderno mercado de acopio y distribución de alimentos del Caribe y Centroamérica, como lo describió su administrador, Eusebio Guzmán, el centro está llamado a pasar a mejor vida entelequias como el Instituto Nacional de Estabilización de Precios (Inespre) y otras que solo representan una sangría para el erario. El Merca Santo Domingo es un proyecto tan ambicioso que, según Guzmán, está llamado a poner a República Dominicana en condiciones de ser el principal abastecedor de los países vecinos.
Con la capacidad y proyecciones de la gigantesca plaza comercial el Inespre y otras entidades que sirven de mercados carecen de razones que las justifiquen. Y peor aún cuando los sueldos y el número de empleados constituyen un verdadero escándalo, que no se corresponden con la economía de una nación con tantas necesidades como República Dominicana. Por lo menos los consumidores dicen estar satisfechos con las operaciones del Merca Santo Domingo, aunque todavía comerciantes y productores afronten dificultades.
