Efecto del ébola
El ébola ha propiciado un acercamiento entre Cuba y Estados Unidos por lo menos en las iniciativas contra la mortal enfermedad. Las frases amables entre ambos países se han multiplicado, pero mayormente en favor del Gobierno de Raúl Castro, quien, a pesar de las limitaciones económicas se ha puesto a la vanguardia con el envío a las naciones afectadas en África de 256 médicos y enfermeros.
En adición convocó a una conferencia continental, a la que asistieron 278 expertos de 34 países, incluido Estados Unidos, para discutir y aprobar las líneas de acción contra un virus que constituye un riesgo real para el continente. Washington, que ha resistido romper el embargo económico contra Cuba, no ha tenido más que reconocer los aportes sanitarios de la isla caribeña en la batalla contra la epidemia que hoy representa el riesgo más grave para la salud. Los especialistas acordaron fortalecer la cooperación, así como facilitar la adquisición de equipos para los profesionales que atiendan casos sospechosos. La estrategia contra el ébola se presenta como un eslabón para mejorar las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.
