Página Dos

Cójanlo

Cójanlo

Carga pesada

 

El ministro de Hacienda, Simón Lizardo Mézquita, ha vuelto a cargar contra el actual esquema de exoneraciones y exenciones, a través del cual se benefician empresarios, sindicatos de choferes y otras entidades de la sociedad civil. Pero si el sistema es tan pesado como alega el funcionario, en lugar del Gobierno asumir el papel de víctima lo que tiene que hacer es reformarlo o suprimirlo de una vez.

El control de las cámaras legislativas, que son tan obedientes a las iniciativas del Poder Ejecutivo, garantiza que esas exenciones consideradas tan onerosas serán suprimidas de golpe y porrazo. Lizardo Mézquita, un funcionario competente y responsable, adujo que solo en 2014 las facilidades representaron más de 200 mil millones de pesos, equivalentes al 50% de los ingresos fiscales.

Al no citar los beneficios del gasto tributario, se da por descontado que para el Gobierno, si es que existen, son irrelevantes. Pero no causa el mejor efecto esa suerte de satanización de unas exenciones con cuya eliminación concuerdan algunas organizaciones empresariales. Si son tan onerosas el Gobierno no tiene más que dar el paso que demandan las circunstancias. A los funcionarios no les lucen las denuncias.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación