Los transportistas
Los transportistas de carga y pasajeros no son unos santos ni nada que se les parezca, pero tampoco, conforme a los detalles que han revelado sobre el negocio, el monstruo de la laguna negra. Por muchas razones se les ha pegado el papel de villanos, pero tras la exposición de dirigentes de los gremios más conflictivos las autoridades tienen una elevada cuota de responsabilidad en la deficiencia, el desorden y la inseguridad que ha caracterizado tanto el servicio de carga como de pasajeros.
Al participar en el Almuerzo del Grupo de Comunicaciones Corripio, los transportistas no solo se mostraron dispuestos a discutir la problemática del sector, sino que denunciaron irregularidades con la asignación del subsidio, las tarifas y las rutas, al tiempo de reclamar una legislación que regule el negocio.
Con una reglamentación que tome en cuenta todos los factores se puede garantizar, como plantearon los empresarios Juan Hubieres, Rafael Arias, Guillermo Estévez y Enrique Carlos Arias un servicio más eficiente. La regulación por medio del consenso y no de decisiones unilaterales no debería ser un problema frente a las quejas y el deseo de diferentes sectores de convertir el transporte en un servicio seguro y eficiente.

