No puede ser
Desconcierta que según la Cámara de Cuentas más de 200 municipios y más de 400 ONG no reportaran la ejecución presupuestaria correspondiente a 2014. Para colmo, de los que sí lo hicieron, el 46% estaba incompleta. En muchos ayuntamientos se han detectado alarmantes irregularidades fiancieras. Y nada pasa, porque tal parece que los recursos públicos no tienen dolientes.
Los cabildos y ONG que cumplen con las leyes en torno a un asunto tan sensible como la pulcritud en la administración de los recursos constituyen una excepción.
El desorden, pese al encomiable esfuerzo de la Liga Municipal Dominicana (LMD) para que los alcaldes cumplan con las normas y transparenten sus operaciones financieras, es inaceptable. Los gobiernos municipales y las organizaciones sin fines de lucro reciben más de 16 mil millones y más de 1,500 millones de pesos, respectivamente.
No se trata de centavos para que se gasten sin rendir cuentas, siquiera para cumplir con un procedimiento. De hecho, las 879 ONG que reciben fondos públicos a través de 13 instituciones constituyen una exageración. Los casos son para que se contemplen medidas drásticas.

