Miedo a competencia
Los productores de cacao orgánico, que por ahora han dominado con eficiencia el mercado europeo, han comenzado a temerle a la competencia. Y por lo que aducen no es para menos. En tanto alegan que trabajan a “mano pelá”, sus rivales, los productores peruanos, cuentan con financiamiento, asistencia técnica, donaciones de infraestructuras y pagos de certificaciones, lo que los sitúa en mejores condiciones para competir.
Al dar la voz de alerta, Isidoro de la Rosa, director ejecutivo de la Confederación Nacional de Productores de Cacao (Conacacao), señaló que la única forma de preservar el mercado y la supremacía del cacao dominicano es a través de los mismos incentivos por parte del Gobierno con que cuentan los peruanos.
Si el problema es políticas de incentivos para evitar el desplome de un renglón cuyos aportes a la economía son todavía significativos entonces las autoridades tienen que actuar. Por supuesto, siempre que sea como se ha expuesto. Bajo ninguna circunstancia se puede consentir que un mercado que ha sido tan importante pueda desplomarse por ineficiencia o falta de apoyo técnico y financiero de las autoridades.

