El vocero del bloque de diputados del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ha puesto la tapa al pomo al expresar la incompetencia del Congreso para superar el impasse en torno a las funciones del Tribunal Constitucional. El diputado Gustavo Sánchez ha planteado una cumbre entre el presidente Leonel Fernández y el ingeniero Miguel Vargas Maldonado para buscar una salida a un problema que deben resolver las cámaras legislativas. Los ingredientes y desacuerdos no son para relegar la función legislativa. Su dejo de sinceridad representa una descalificación del Congreso como poder independiente y con capacidad de discernimiento, subordinándolo a intereses políticos y particulares. Deja muy mal parado el sistema democrático que uno de los pilares del Estado no pueda ejercer sus prerrogativas. Es lo que se ha visto con el impasse en torno a la normativa del Tribunal Constitucional, la comisión creada por el Ejecutivo para asesorar a los congresistas y con planteamientos como el del vocero peledeísta. El papel del Congreso no puede ser más bochornoso frente al conflicto surguido con el Tribunal Constitucional.
