Telón de fondo
En la vuelta de tuerca que ha dado el conflicto sobre el intercambio comercial con Haití asoma, como telón de fondo, la huelga de camioneros por falta de seguridad para transportar mercancías a la vecina nación.
El presidente Michel Martelly habría cedido a presiones de transportistas haitianos que demandaban restricciones para camioneros dominicanos que llevan mercancías hasta el otro lado de la frontera.
Nunca se descartó que transportistas haitianos, que veían una competencia desleal en la operación de los dominicanos, pudieran estar detrás de las agresiones a unidades y el robo de mercancías que motivaron la huelga de los gremios locales asociados a la Federación Nacional de Transporte Dominicano (Fenatrado).
Como los camioneros dominicanos rechazaron siempre un posible acuerdo sobre el transporte de mercancías, el Gobierno haitiano, en apoyo a su gente, decidió suspender la entrada de productos por vía terrestre. De hecho, durante la huelga de los camioneros muchos exportadores utilizaron las vías marítima y aérea. Pero cualesquiera sean las razones, se trata de un golpe bajo, que complica más las relaciones entre los dos países.

