Justicia en picota
La solicitud y rápida suspensión de cinco jueces para ser investigados por irregularidades gravísimas citadas por el procurador general de la República vuelve a colocar en la picota el sistema judicial. Y las conjeturas sobre la decisión no se han hecho esperar. Abundan al por mayor y detalle.
Ha salido a relucir, incluso, el silencio observado por el procurador Francisco Domínguez Brito sobre la descarga de la magistrada Miriam Germán Brito contra el juez de la Suprema Corte de Justicia, Frank Soto.
A pesar de las graves acusaciones contra el renunciante Francisco Valera Arias, Awilda Reyes Beltré, Delio Guzmán Figueroa, José Duvergé Mejía, Rosso Vallejo Espinosa y Víctor Mejía Lebrón se especula que de todas formas la soga se ha roto por lo más delgado.
Se citan muchos males que afectan la imagen del sistema judicial que Domínguez Brito no ha solicitado investigar y en torno a los cuales el Poder Judicial no ha tomado ninguna decisión. La denuncia de que los magistrados constituían una red que negociaba la libertad de acusados de diferentes delitos, narcotráfico incluido, también denota negligencia en cuanto a una adecuada supervisión de parte del Poder Judicial.

