Oscuridad en Edes
Si hay un sector que, por lo visto, cuyas operaciones necesitan claridad, ese es el eléctrico. Se ha determinado, por ejemplo, que en los primeros nueve meses de este año las empresas distribuidoras compraron la energía 24.5% más barata a los generadores, pero apenas redujeron un 5% a los consumidores. Y según estableció el semanario “El Dinero”, de manera oficial la Superintendencia de Electricidad no ha reducido la tarifa a los usuarios.
¿Cómo se justifica esa diferencia? Pero tampoco es todo. Los cobros por concepto de energía se situaron en 1,130.8 millones de dólares, 11.6 millones más que en 2014, cuando se cobraron 1,19.2. Sin embargo, el nivel de la deuda de las distribuidoras se ha incrementado en lugar de reducirse. Pero hay otros problemas que oscurecen el sistema.
Según la publicación, las distribuidoras han confrontado dificultades con la sostenibilidad financiera para pagar más de 778 millones de dólares a los generadores a través de un acuerdo a que se arribó para bajar las presiones y garantizar la estabilidad del sistema. Las empresas acordaron depositar el 80% de su flujo en cuentas en el Banco de Reservas. Con un petróleo por el suelo el panorama es oscuro.
