Crímenes tenebrosos
Ejecuciones como la de Wellington de Jesús González Ozuna disparan el pánico en la población, por más alarmante que sea la violencia callejera. A plena luz del día y en una zona céntrica, González Ozuna, de 54 años, fue muerto de tres disparos que le hicieron los dos ocupantes de una motocicleta mientras conducía una camioneta. Los atacantes lo despojaron de una mochila, cuyo contenido es un misterio.
El suceso, en torno al cual la Policía dijo que hay varios detenidos, ocurrió en la calle Wenceslao Álvarez casi esquina Arístides Fiallo Cabral de la Zona Universitaria. González Ozuna se desplazaba en la camioneta Mitsubishi, placa L022867, cuando los desconocidos le hicieron, con la mayor impunidad, los disparos que le causaron la muerte. Las especulaciones abundan al por mayor y detalle.
Al margen de establecer las razones y perseguir a los culpables las autoridades tienen que emplearse a fondo para por lo menos reducir los crímenes con características de venganza o de ajustes de cuentas. La causa pudo haber sido una simple discusión o hasta un roce de vehículos. En ese ambiente nadie puede sentirse seguro.
