Paros en hospitales
Los signos del sector salud no son precisamente los más saludables. Además de la amenaza que representan virus como el zika, una enfermedad en que hasta ahora no existe ninguna vacuna para prevenir el contagio ni medicinas específicas, la Coordinadora Nacional de Salud (Conasalud) ha convocado a paros escalonados en todos los hospitales a partir del 27 de este mes. Los paros, por más sentidas que sean las demandas, son inoportunos e insensatos.
El momento no es para paralizar hospitales, sino para que todos los gremios se integren a los operativos que coordina el Ministerio de Salud Pública contra el zika y otras enfermedades.
Los gremios saben que no hay forma de que el Gobierno cumpla con la asignación del cinco por ciento del Presupuesto para el sector salud, a pesar de las necesidades y las deplorables condiciones de los hospitales.
Si como respuesta a su demanda lo único que han recibido es el silencio, entonces las autoridades deben sentarse con sus dirigentes a plantearles la real situación. Lo cortés, que conste, no quita lo valiente. Y más si el gesto vale para deponer paros que no convienen a la salud ni a la estabilidad social.

