Depuración necesaria
Tal vez no sea prudente identificar a los candidatos cuyos vínculos con el narcotráfico son analizados por la Procuraduría Especializada Antilavado de Activos, que dirige Germán Miranda Villalona. Tampoco sería sensato que se mencione los partidos que han postulado a esos candidatos sospechosos de también estar relacionados con el lavado de activos.
Es una labor encomiable que se depure a esas personas en conflictos con las leyes que han encontrado en la política un canal para blanquear su imagen.
Pero, eso sí, la tarea no puede reducirse a un bulto mediático ni tampoco a una cacería única y exclusivamente contra candidatos opositores. Con su comportamiento son las autoridades las que han propiciado que se dude hasta de acciones que serían tan saludables para la población como la depuración de candidatos con un pasado o un presente ominoso.
Si se cuenta con voluntad el examen, gracias a la tecnología de la que ha vanagloriado la Procuraduría General de la República, no es una tarea compleja. Es obvio que en caso de detectar algún aspirante relacionado con el narcotráfico o el lavado de activos, las pruebas tienen que ser irrefutables. Para despejar dudas.

