La de Belén
En Venezuela está a punto de armarse la de Belén y los pastores. Puede darse por descontado que el referendo revocatorio que acaba de sancionar la Asamblea Nacional para acortar el mandato del presidente Nicolás Maduro correrá la misma suerte que la ley de amnistía de los presos políticos. Maduro consiguió que el Tribunal Supremo la declarara inconstitucional.
No parece que el Consejo Nacional Electoral cumplirá con la entrega a la oposición de las planillas para la recolección de firmas (4 millones, que equivalen al 20% de los electores, para convocar la consulta.
El organismo recurrirá a todos los subterfugios legales para demorar el proceso. La crisis política de Venezuela tiene el agravante no solo de la escasez y carestía de muchos artículos de primera necesidad, sino la repercusión de los vientos que tienen al borde del precipicio a la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.
Si la mandataria cae se agudizarán los problemas para Maduro, quien, para colmo, también tiene en contra a la comunidad internacional. El referendo revocatorio que acaba de aprobar el Parlamento pone por lo menos en una situación delicada al gobernante venezolano.

