Menores tras rejas
Las estadísticas sobre la elevada cantidad de menores de edad que guardan prisión por diferentes delitos son tan alarmantes que constituyen un mensaje acerca de la dramática realidad social dominicana.
Tan inquietante resulta la situación que en los 9 centros de atención de menores hay 467 adolescentes, de los cuales 296 son preventivos y 166 han sido condenados por casos de robos, drogas y atracos, entre otros delitos. Son variadas las razones por las cuales delinquen o entran en conflicto con la ley esos muchachos en edad escolar. Pero la exclusión social figura entre las principales.
Jóvenes que han encontrado en la calle el único medio para subsistir son pasibles de caer en las garras de la violencia en sus distintos géneros. Ha de tenerse en cuenta que a la reclusión de menores de edad se agrega el elevado número de adolescentes que interviene en la criminalidad y la ola delictiva que han sembrado el terror en la población.
La procuradora de Niños, Niñas, Adolescentes y Familia, Marisol Tobal, aportó otro dato espeluznante: cada tres horas un adolescente es sometido a la justicia por alguna infracción penal. El drama no puede ser más espantoso.
