Consejos costosos
No por sabido deja de intrigar el dispendio de recursos que representan los consejos del sector eléctrico, por demás uno de los servicios más deficientes de la nación. Los 45 miembros de siete de las ocho entidades que conforman el sector consumen la friolera de 125.8 millones de pesos al año.
Con el agravante de que salvo contadas excepciones varios de los designados carecen hasta de una formación académica adecuada para desempeñar sus funciones.
En la práctica no son más que botellas con sueldos de lujo designados en función del clientelismo político para santificar todas las decisiones.
No es ninguna novedad, pero la irritación aflora cada vez que se informa que hasta una entelequia como la Unidad de Electrificación Rural cuenta con un costoso consejo de administración. Con el dinero que se embolsan por no hacer nada los integrantes de los consejos son muchos los problemas sanitarios y de otra índole que se pueden resolver.
Ahora que se habla de más recursos para encarar necesidades de la población el Gobierno tiene en los costosos y abultados consejos del sector eléctrico una fuente para hacerse una buena economía. Tanto dinero por la borda llora ante la presencia de Dios.

