Nota de interés
Los transportistas tienen, en términos generales, una muy bien ganada mala reputación, lo que en modo alguno significa que sean unos ignorantes ni que todos tengan que medirse con el mismo rasero. Tiene razón el presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones del Transporte (Conatra), Antonio Marte, al advertir que sin los transportistas sería muy difícil organizar al complejo sector.
Por su dilatada experiencia solicitudes como la que formuló al presidente Danilo Medina de que se evite festinar la creación del instituto que anunció para organizar el transporte merecen atención. Marte no solo sabe de lo que habla, sino que conoce al dedillo, al igual que otros empresarios, la operación y desenvolvimiento del endemoniado sector.
Puede discutirse su señalamiento de que la creación de un instituto que agruparía a todos los entes relacionados con el transporte empeoraría un servicio de por sí deficiente.
En lo que sí está en lo cierto es que la solución al pandemonio del transporte debe resultar de una mesa de diálogo en la que intervengan todos los sectores y que se aborden todos los factores que inciden en el negocio del tránsito terrestre. Por ahí anda la cosa.

