Aunque por lo menos siete dirigentes anuncian candidatura a la presidencia del Partido Revolucionario (PRD), no hay forma de que al menos su dirigencia se ponga de acuerdo en fijar una fecha para la convención nacional que escogería a sus nuevas autoridades.
El sector que encabeza el ex presidente Hipólito Mejía cree que la convención debe celebrarse en 2013, pero el que representa Miguel Vargas Maldonado sostiene que debe ser en 2014.
Lo que podría ser la única vía para lograr la reunificación del PRD se convierte de antemano en nuevo factor para consolidar la división. Meses más o meses menos no debería ser motivo de problema, a menos que una o las dos partes crea que se siente mejor si cada uno coge por su lado. Las bases de ese partido anhelan la unidad, sin la cual no se llega a ninguna parte, lo que deberían saber sus dirigentes.

