Crece inquietud
La destitución por el presidente Donald Trump del director del Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha tenido una expansión tan estridente que todavía cunde el pánico en diferentes sectores de Estados Unidos. Tal ha sido la repercusión que el exdirector de Inteligencia, James Clapper, advirtió que la democracia estadounidense, que históricamente se ha considerado como la más sólida del planeta, está en peligro.
Tras el despido de James Comey en medio del conflicto sobre la supuesta injerencia de Rusia en el proceso electoral que llevó a Trump al poder, Clapper sonó la voz de alerta.
“Creo que en muchos sentidos”, dijo, “nuestras instituciones democráticas están bajo ataque”. Citó que a nivel externo por la interferencia de Rusia en las elecciones e interno por destituciones como la del director del FBI cuando investigaba las violaciones.
La destitución de Comey ha sido duramente criticada hasta por congresistas republicanos, quienes entienden que con la medida del presidente Trump se lesiona la separación de poderes que ha caracterizado el sistema político. Por el carácter que ha tomado las consecuencias son una incógnita.

