Oscuro panorama
Mientras el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, promueve la elección de la Asamblea Constituyente “para cambiar todo lo que haya que cambiar”, en un hospital infantil de Caracas, que fue centro de referencia, la falta de medicamentos, alimentos y los apagones han causado la muerte de varios infantes.
El deterioro del centro de salud es calificado como la mejor radiografía de una crisis que no solo es política, sino económica y social.
El desabastecimiento que ha expulsado a decenas de miles de venezolanos, muchos de los cuales tratan de subsistir de cualquier manera en el exterior, es parte del combustible que mantiene encendida la hoguera en el país.
Para colmo de males, lejos de ceder con la liberación de los presos políticos y el respeto a la Constitución y las leyes, el Gobierno apela a la fuerza para sostenerse en el poder.
Sin alimentos, sin medicamentos, sin democracia y con una población decidida a echar el pleito, sin importarle las consecuencias, el drama de Venezuela es perturbador. Para aumentar las tensiones los mediadores no han logrado encontrar una salida a la confrontación entre el Gobierno y la oposición. Oscuro el panorama.

