Como un cáncer profundo ha definido el director del Gran Teatro Cibao las anomalías detectadas por una auditoría en ese organismo. Al reclamar la intervención del Ministerio de Cultura, Lincoln López ha amenazado con renunciar de no sancionarse a los responsables de las irregularidades. No es la primera ocasión en que salen a relucir escándalos administrativos en la entidad. Pero López advirtió que no cargará con culpas ajenas ni tampoco consentirá que se castigue a inocentes por las anomalías en las operaciones financieras del centro. Se recuerda que la anterior directora, Gina Rodríguez, fue cancelada en medio de un conflicto sobre supuestas irregularidades en que habían incurrido empleados del área administrativa. Rodríguez había dispuesto la cancelación de los supuestos infractores, pero al final su cabeza fue la que rodó. Los empleados vinculados a las alegadas anomalías permanecieron en sus cargos, pero con este nuevo escándalo el panorama adquiere otro giro. Es el director quien está dispuesto a renunciar si el Ministerio de Cultura no sanciona a los empleados que habrían incurrido en irregularidades.
