Crisis Honduras
Tras la crisis dejada por las elecciones del 26 de noviembre en Honduras, la economía, particularmente el turismo, no han tardado en sufrir sus efectos. Lo más grave, sin embargo, son los más de 20 muertos cobrados por la ola de violencia provocada por las irregularidades que se han denunciado en el conteo de los votos.
La oposición, que alega ser víctima de un fraude, ha tomado la calle en reclamo de que se reconozca su alegada victoria, en tanto los oficialistas han apelado al mismo método para que se les valide su cuestionado triunfo.
El recuento de los votos desde el momento en que ocurrió el apagón informático, cuando el opositor Salvador Nasralla aventajaba al oficialista Juan Orlando Hernández con alrededor de un 5% de los sufragios, puede legitimar los resultados pero no cerrar las heridas abiertas por el proceso. Con lo caldeado que están los ánimos no parece que ninguno de los dos esté dispuesto a aceptar resultados adversos a su proclamado triunfo.
En tanto crece la tensión se asegura que ya la industria turística ha registrado pérdidas por más de 100 millones de dólares y otros sectores de la economía por alrededor de 38. El panorama luce muy difuso

