Caso desafiante
El Ministerio de Defensa está ante un gran reto con la investigación para aclarar sin dejar la menor duda del caso de la avioneta procedente de Colombia que aterrizó en el aeropuerto de La Romana con 500 kilos de cocaína.
Al confirmar la detención del coronel Domingo Figuereo Heredia y teniente coronel Robles Ramírez Pimentel fueron las propias autoridades las que dieron cuenta de una operación que por demás cuestiona el sistema de seguridad de la terminal.
En un comunicado, Defensa informó que el oficial del Cuerpo de Especialización de Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (Cesac) desactivó el dispositivo de seguridad de la terminal para facilitar el aterrizaje de la avioneta.
La acción cometida por un oficial que no es identificado es tan grave, que violenta todas las normas sobre la materia. Es obvio que un caso de tal magnitud no puede quedar impune. La imagen del país quedaría muy maltrecha de no aclararse sin las debidas responsabilidades.
Además de los dos oficiales ha trascendido que hay otros 10 militares y policías, así como varios civiles que han sido interrogados sobre un caso que constituye un claro desafío para las autoridades.

