Confesión inaudita
No puede ser más desconcertante la confesión del director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Nelson Rodríguez Monegro, sobre la violación de los servicios de salud. En lugar de anunciar que se procederá contra los centros que rehúsan asistir a pacientes en estado grave que carecen de seguros, el funcionario se limita a lamentar que se violen las leyes.
Y como si sirviera de algo proclamó que hay que luchar para que la gente conozca sus derechos. Si los centros de salud están obligados a atender todo tipo de pacientes son las autoridades las que tienen que velar y actuar para que las leyes se cumplan.
¿O es que acaso hay alguna limitación que impida tocar los intereses de esos centros privados que actúan como si estuvieran por encima del bien y del mal? El funcionario deja mucho que desear con una confesión con la que no hace más que recalcar el desamparo en que se encuentran los sectores más vulnerables.
Como garantes del sistema de salud las autoridades deberían asumir su papel frente a prácticas tan abusivas como la negación de asistencia a pacientes en estado grave solo porque carecen de un seguro médico.

