Suceso suspicaz
El atentado que por poco cuesta la vida en el Centro de Corrección y Rehabilitación El Pinito, La Vega, a Winston Rizik, condenado por narcotráfico, se ha prestado a las más variadas especulaciones. Garantizar su integridad física fue una de las razones que invocó el procurador general de la República, Jean Alain Rodríguez, para justificar la reclusión de Rizik en la cárcel modelo. En torno al suceso no se cuentan con mayores detalles que los ofrecidos por las autoridades.
Rizik, a quien apodan El Gallero, recibió 16 estocadas de un haitiano condenado a 30 años de prisión durante un supuesto incidente en una cancha deportiva del centro penitenciario. Una versión tan escueta da lugar a lógicas especulaciones.
El procurador ha ordenado una investigación para aclarar el suceso. Si había interés en garantizar la vida de Rizik no parece, por lo visto, que el centro de corrección era el lugar más adecuado.
Con todo y que las autoridades suelen presentar los llamados recintos modelos como una suerte de paraíso, siempre con la intención de engatusar a la opinión pública. Las sospechas que han aflorado demandan que la investigación sea para aclarar y establecer responsabilidades.

