Permisos conflictivos
Lejos de aclararse, el escándalo con los permisos especiales otorgados a reclusos por una juez de San Cristóbal, que la Procuraduría General de la República denunció como privilegiados, se ha tornado más confuso.
En tanto la magistrada alega que los beneficiados con la orden fueron recomendados por funcionarios de la cárcel de Najayo, el director del Nuevo Modelo, Ysmael Paniagua, señala que la juez Katherine Rubio Matos llegó hasta a ejercer amenazas contra el personal del recinto.
La dura respuesta de la presidenta de la Corte de Apelación de San Cristóbal al revuelo con los permisos creados por el Ministerio Público confirma un malestar de fondo, que debería dilucidarse con la investigación sobre las excarcelaciones transitorias. Antes que el procedimiento, la Procuraduría cuestionó que entre los beneficiados figuraran reclusos condenados por narcotráfico y sicariato.
Parece inconcebible que una magistrada se tome tales atribuciones por su cuenta. El giro que ha cobrado el escándalo es para que en la investigación se tomen en cuenta todos los detalles para establecer las debidas responsabilidades.

