Escándalo con murales
Un escándalo recorre los predios judiciales, culturales y legislativos. Se trata de la supuesta remoción y sustitución por copias en fibras de vidrio de murales originales de bronce de los artistas Domingo Liz y José Vela Zanetti de la sede del Congreso y del palacio de la Suprema Corte de Justicia.
De ser como se ha denunciado se trata de un atentado contra el patrimonio artístico que merece investigarse. Los murales de Liz fueron llevados moldeados por el escultor Antonio Toribio a la sede del Congreso. Los de Vela Zanetti reposaban en el viejo palacio de la Suprema Corte de Justicia. La denuncia ha alarmado a la comunidad artística. Lo más indicado sería realizar una investigación a fondo para determinar qué ha pasado con los murales.
Esa tarea deben emprenderla el procurador general de la República, el ministro de Cultura y los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados. Un escándalo tan alarmante no puede quedar no solo sin ser aclarado, sino sin que establezcan las responsabilidades en caso de confirmarse la sustitución de los murales originales de gran valor artístico y cultural por copias.

