Denuncia inaudita
Si la opinión pública no estaba curada de asombro, mucho menos lo estará después de la alarmante denuncia formulada por un funcionario tan comedido y ecuánime como el director del Servicio Nacional de Salud (SNS), Chanel Rosa Chupany. Según el funcionario, una paciente murió en un hospital de maternidad de la ciudad porque el médico que le practicaba una cirugía la abandonó para irse a atender consultas privadas.
Al no identificar el centro, el médico ni la paciente, pero mucho menos actuar administrativa ni judicialmente, Rosa Chupany se queda al nivel de la intriga.
El Colegio Médico Dominicano, de quien el funcionario dijo que conoce el caso, y todos los sectores deben unirse para reclamar que se aporten las pruebas de una denuncia tan comprometedora. Sería inconcebible que la confrontación por las denuncias del gremio sobre las precariedades en los centros de salud se reduzca a acusaciones que de no avalarse con pruebas caen en el grado de la infamia.
No extrañaría tampoco una aclaración para matizar la denuncia, distribuida por los productores de un programa de televisión en que fue entrevistado.

