El proceso de desintegración del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) podría culminar con la debacle que se anticipa tras la asamblea del 29 para decidir sobre su participación en las próximas elecciones. Dirigentes que ocupan cargos en el Gobierno como Federico Antún Batlle, gerente del Banco Nacional de la Vivienda (BNV), y Luis José González Sánchez, embajador en Nicaragua, ya habrían adelantado al candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Danilo Medina, que sería apoyado. Pero precandidatos como Víctor Bisonó y Frank Martínez rechazan cualquier tipo de alianza, en tanto otros han advertido que fue ilegal la asamblea en que se concedieron plenos poderes a su presidente Carlos Morales Troncoso. El exalcalde de Santiago, José Enrique Sued, a quien se sindica como partidario del candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Hipólito Mejía, declaró que la asamblea marcará la extinción del PRSC. Con ese panorama puede anticiparse que el reformismo está al borde de la debacle, habida cuenta de que luce remota la posibilidad de que se juegue sus propias cartas.
