Página Dos

CÓJANLO

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La muerte de un vigilante durante un intento de asalto a un centro tecnológico apadrinado por el Despacho de la Primera Dama en Jamao al Norte, Moca, es otro episodio de la siniestra ola de criminalidad que azota a la población.

Con salvaje saña José Ozoria, de 38 años de edad, fue herido de seis puñaladas  y golpes en la cabeza al evitar que desconocidos sustrajeran modernos equipos instalados en el centro por el Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel).

 El suceso ha causado una profunda conmoción. Al enterarse la Primera Dama, doctora Margarita María Cedeño de Fernández, no sólo acudió al funeral efectuado el lunes, sino que no pudo contener las lágrimas.

Acompañada del jefe de la Policía, mayor general Rafael Guillermo Guzmán Fermín, y del jefe de investigaciones del cuerpo, general Enrique Pérez Féliz, la Primera Dama visitó a los padres de la víctima, a quienes prometió ayuda económica al ver las precarias condiciones en que viven.

 Todavía conmovida por el crimen, al participar ayer en una ceremonia con motivo del Mes de la Patria en la escuela Nuestra Señora del Carmen, en Gazcue, la Primera Dama exhortó a la juventud que jamás abandone el camino de los valores morales. “Queremos inculcar en los estudiantes los valores patrios como base de nuestra auténtica cultura”, proclamó.

El deplorable caso no puede quedarimpune. Pero frente a una sociedad perturbada por la criminalidad y la delincuencia, la muerte del vigilante aumentan la incertidumbre y la inseguridad que vive la población.

El Nacional

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