El problema eléctrico es tan complejo que ni siquiera el conflicto que ha surgido entre el Gobierno y los generadores en torno a la anunciada instalación de nuevas unidades arroja algo de luz. A raíz del contrato dado a conocer por el presidente Leonel Fernández sobre la instalación de una planta de 500 megavatios, la Asociación Dominicana de Empresas Eléctricas advirtió que para cualquier proyecto en ese sentido la primera opción la tienen las empresas establecidas en el país. Pero el vicepresidente de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE), Celso Marranzini, no tardó en aclarar que los generadores no tienen excusas para no haber invertido en nuevas plantas. Dijo que sólo en los últimos 17 meses han recibido un pago continuo por el suministro de energía que los ha recapitalizado. Como la controversia ha surgido tras uno de los tantos contratos que se han anunciado para aumentar la capacidad de generación muchos no entienden el trasfondo. Y es que en el sistema eléctrico lo único que no ha habido es luz, no obstante la transparencia con que Marranzini ha tratado de revestir su gestión, porque se trata de un sector oscuro.
