Transporta un claro mensaje a las autoridades dominicanas la presunta red de narcotraficantes criollos que acaba de ser desmantelada después de un operativo que tomó varios meses a la Policía española.
Un informe da cuenta de que la organización abastecía de cocaína, que introducía desde República Dominicana, a España, Escocia, Italia y otras naciones europeas. Para una operación de esa dimensión es obvio que se trataba de un grupo con por lo menos mucha capacidad y recursos.
Según las autoridades españolas la droga era adquirida en Colombia, pero el centro de operaciones estaba en este país. La detención de unas 10 personas, en su mayoría dominicanos, puede aportar más información sobre la cocaína y otras sustancias tóxicas exportadas a Europa.
De un tiempo a esta parte en España han sido confiscados grandes cargamentos de cocaína en embarcaciones procedentes de República Dominicana. Pero además siempre ha llamado la atención la frecuencia con que son detenidos extranjeros y dominicanos que tratan de viajar a Europa con cocaína, sea en el estómago o por cualquier otra vía.
La red que las autoridades españolas dicen haber desmantelado en Madrid es un duro golpe para el narco, además de un aviso de que se tienen que reforzar los controles sobre el negocio.
Aunque la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) le ha propinado golpes fuertes, operaciones como la de España indican que el narcotráfico cuenta con una estructura poderosa tanto para importar como para exportar la sustancia.
