En el debate que se ha planteado sobre la regulación de las motocicletas deben evitarse los palos a ciegas para no incurrir en abusos de poder. Sin un estudio acabado sobre la relación de las motos con la criminalidad, ya un diputado ha anunciado un proyecto para prohibir que dos personas, con excepción de los motoconchistas, transiten en una unidad.
En una ocasión se adoptó una medida similar con los mismos fines, pero no prosperó por la profundidad de las raíces de la criminalidad y las múltiples necesidades que llevan a que dos personas ocupen el medio de transporte.
Por la rapidez para desplazarse la delincuencia suele utilizar motocicletas. Esa es la verdad. Pero son muchas las motos que inundan el mercado, por lo que el diputado Radhamés Fortuna Sánchez tendrá que abocarse a una suerte de filigrana para no perjudicar a ningún sector con su proyecto de ley.
En todo caso cualquier iniciativa para regular el sistema de transporte debe ser resultado de un estudio consensuado entre todos los sectores, pero de ninguna manera en forma aislada. Al margen de su preocupación, el legislador ha debido tenerlo en cuenta.

