La violencia que perturba a la población ha cobrado otras tres víctimas con la muerte de dos comerciantes y un presunto atracador el jueves en Tenares. Pero como parte de la inseguridad y el desafío que se han instalado en el territorio, horas antes dos guardianes y un asaltante habían resultado heridos durante un frustrado atraco a una sucursal del Banco BHD en Esperanza. La creciente ola de violencia de estos días ha costado la vida en atracos al menos a dos oficiales del Ejército y a varios presuntos delincuentes, entre los que figuran menores de edad. Con todo y lo tenebroso que resultan casos como la muerte durante un asalto de los comerciantes Lorenzo Rosario Castillo y Roberto Rosario García en la sección Paso Hondo, de Tenares, las autoridades no han podido diseñar un plan eficaz de seguridad. Fueron guardianes privados quienes impidieron el asalto a la sucursal del BHD en Esperanza. Los sucesos son apenas una muestra de la ininterrumpida ola de crímenes y atracos que recorre el territorio. No basta con teorías ni proyectos. Tienen que aplicarse medidas eficaces para combatir la violencia.
