El presidente de la Junta Central Electoral (JCE) no ha tardado en aceptar el puente que le ha tendido el titular del Senado para mediar en la disputa que protagoniza con el Poder Ejecutivo. Por el trasfondo de la controversia se ignora en qué consistirá la gestión de Reinaldo Pared Pérez para bajar las tensiones .
No ha de olvidarse que el consultor jurídico del Ejecutivo, César Pina Toribio, destacó que todo el escarceo del presidente de la JCE, Roberto Rosario, no era solo porque no se le asignaron los recursos que había solicitado, sino porque se opone que la Dirección de Compras y Contrataciones supervisara sus operaciones.
Ya antes Rosario había denunciado como parte de un plan la auditoría de la Contraloría General de la República a sus operaciones financieras bajo el alegato de que la función competía a la Cámara de Cuentas.
Pero Pared Pérez, atormentado por un ruido cada vez más estridente, se ha ofrecido a mediar para bajar la marea. Su argumento de que el presidente Danilo Medina no es dado a los ruidos y de que está abierto a solucionar cualquier problema carece de suficiente peso. Porque el conflicto no es personal. Es institucional.
